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Si bien Ojos de Jade comenzó a escribirse alrededor del año 1995, no ha sido hasta una
época reciente cuando ha tomado visos de convertirse en una prometedora obra del género de la
fantasía épica.
Tras haber sido publicados los dos primeros libros de la serie (difundidos de forma gratuita bajo licencia de
Creative Commons), es mi deseo llegar a culminar el que
será el tercer (y último) volumen de la obra. Pero, hasta entonces y para ocupar mis largas sesiones de infructuoso
empeño, me valdré de esta bitácora para ofrecer desahogo a mis frustraciones en la escritura.
¿El libro? Dejo un enlace para su descarga en el margen de la derecha. ¿El mundo que le rodea?
Aquí mismo.
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 | |  | | Lunes, 11 de Abril de 2005Pues no. He mentido como un bellaco.
El capítulo diecinueve sigue presentando resistencia y no se deja terminar de dominar. Vale, es cierto que este fin de semana no le he dedicado demasiada atención, pero había otras necesidades que salvar y, además, existía una espera.
Ahora, la espera ha concluido (al menos en su mayor parte) y ya puedo mirar a los ojos de tú a tú a uno de mis personajes, coyuntura que voy a agradecer muy mucho. Gracias Therena tanto por el esfuerzo como por el resultado. Está preciosa.
Pero tampoco es que me haya abandonado a la pereza (no, pero casi...), pues he dado un buen golpe de efecto al argumento y borrador del capítulo veintiuno, con mayor acierto del que esperaba.
"-¿Pregunta usted por el capítulo veinte? Creo que se ha equivocado. Pruebe usted en el piso de arriba, dos puertas más allá..."
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 | |  | | Miercoles, 6 de Abril de 2005Sigo en la lucha.
Estoy sediento, agotado hasta la extenuación, mi arma yace caída a mis pies, embotada y cubierta de la sangre seca de mis adversarios. Pero el enemigo está aflojando su presión, se muestra incapaz de mantener sus línea de ataque, la batalla aún no está perdida. Es más, ¡el enemigo está cayendo! Ha llegado el momento de dar el todo por el todo, de no presentar cuartel y conquistar sus tierras. ¡El capítulo diecinueve no ha de tardar en caer en mi poder!
Pero no será esta noche.
Dejaré que se confíe, le permitiré una pequeña tregua para que reúna las escasas tropas que le restan. Y mañana, cuando la luna esté en lo más alto, bendiciendo mi cruzada con su dulce luz plateada, daré fin al asedio y arremeteré contra la plaza fuerte, dispuesto a conquistarla de una vez por todas. No tendrán cabida la piedad ni la clemencia, será una derrota más o la victoria total. No estoy dispuesto a consentir otra opción, ya no. Si cae la primera de las grandes fortalezas del Libro Cuarto, las otras no tardaran en imitarla, cuales sendas piezas de dominó.
No obstante, tampoco quiero cantar victoria tan pronto. No he de olvidar que, una vez logre superar las fronteras del Libro Cuarto, es el Libro Quinto quien me espera al otro lado, pleno de insidia y traición. No será una batalla limpia, lo sé. Mas estoy preparado para ella y la afrontaré sin temor...
En fin, vamos, que he logrado romper el bloqueo que no me dejaba seguir progresando y ando cerca de dar por concluido el capitulo diecinueve. Eso sí, más denso de lo que esperaba, pero fértil para los postreros veinte y veintiuno.
Esto de escribir casi sin borrador previo y en manos de una oportuna inspiración es lo que tiene, arff!
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 | |  | | Miércoles, 30 de Marzo de 2005Pues sí. Esta noche también me voy de vacío. Pero no me preocupa, sabía de antemano que sería así.
He estado ocupado resolviendo varios asuntos y cuando al fin dejo la tarea hecha, me doy cuenta de que son las mil. Bueno, más concretamente las tres y media. Está claro, incluso para mí, que estas no son horas para reemprender esta lucha contra el papel (electrónico en este caso; sin celulosa pero con infinidad de píxeles). Mi mente sigue lidiando en la búsqueda de cómo escapar del sutil callejón sin salida en el que me he metido, involuntariamente, en éste primer capítulo de la cuarta parte del segundo volumen. Creo que, por el simple hecho de ser capaz de atender y comprender en mi cabeza esta compleja numeración, debería concedérseme un premio.
Maldito capítulo diecinueve... ¿Pero qué tienes en contra mía? Aún soy capaz de recordar que de igual modo me pegué de bruces con el capítulo diecinueve del primer volumen. Creo que el bloqueo viene porque, en cierto modo, esté a punto de llegar al sprint final y me veo ya falto de aire. Ánimo, ánimo. Si lo has superado una vez, puedes hacerlo otra, y otra, y otra más, cuantas veces haga falta. Sabes cuanto va a ocurrir (vagamente pero lo sabes). ¿Por qué no te limitas a escribirlo, salga cómo salga? Si en el fondo lo que mejor se te da es editar, siempre podrás reformarlo después a tu antojo...
Vale, sí, viéndolo así resulta muy fácil, mas la realidad es bien distinta. Como Virgo que soy hasta la médula, no me conformo con escribirlo de cualquier manera y luego reeditarlo, no. Tiene que resultar perfecto desde el principio. O, al menos, en toda la perfección (que no es mucha) que puedo yo alcanzar. Esto implica grandes dosis de tensión y graves sobredosis de autocrítica. Aunque si lo pienso bien, hace unos días, cuando tuve que echar mano al primer volumen para tratar de hacer el bosquejo de un mapa de la región, me saltó a la vista una sensación: ¿esto es lo que yo consideré como la versión definitiva? Si es así (que lo es, si ningún duende informático ha sido capaz de modificar las múltiples copias de seguridad que tengo de la obra), me doy perfecta cuenta de que he mejorado. Y bastante. Quizá no tenga la frescura mental que hace unos años, la facilidad de palabra o la creatividad para conformar acciones, pero en cambio he ganado una profundidad a la hora de dibujar los escenarios, tanto físicos como psicológicos, de la que antes adolecía. Las conversaciones se me hacen cortas cuando antes un simple intercambio de palabras suponía un tormento. Y por encima de todo, Dy, es ahora cuando entiendo a la perfección lo que pasa por su cabeza, lo bueno y lo malo, sus miedos e ilusiones. Aún no tengo del todo claro cómo es su aspecto físico, esa laguna sigue imperando en mi mente. Pero por contra, ya sé quién y cómo es. Ya era hora, nos conocemos desde hace unos cuantos años y ha compartido muchos de mis mejores y peores momentos, bien sea con el nombre con el que nació -Llyan-, con el que creció -Shariann-, o con el que ahora ostenta -Dyreah-. Calma, prometo que no volveré a cambiárselo.
No obstante, será otra noche cuando me arme de valor, me eche la mochila al hombro y emprenda la incursión a lo largo de este tortuoso capítulo diecinueve.
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 | |  | | Martes, 29 de Marzo de 2005Siendo sincero, ni que decir tiene que este primer post no tiene más fin que el de inagurar de algún modo esta bitácora. Dicho esto, comencemos con las presentaciones.
Ojos de Jade es, hasta el momento, el proyecto que durante más tiempo me lleva acompañando a lo largo de mi vida. A bote pronto, me viene algo así como siete u ocho años, que ya son. Y tengo la sospecha de que el viaje aún dará para mucho más. Es por esto que estoy decidido a dedicarle una atención especial, aparte de la infinidad de horas y horas que ya de por sí se lleva el texto propiamente dicho.
Son muchas (demasiadas) las ocasiones en las que me siento delante del ordenador, despliego todos mis útiles de trabajo (procesador de texto, directorio del proyecto, diccionarios, ilustraciones, complementos) simplemente para que, en cuanto me descuide, mis ojos se desvíen a la TV, al google o a cualquier otra distracción. Al final, termino guardándolo todo sin obrarse cambio alguno, con una creciente sensación de frustración en mi interior y advirtiendo que el pequeño escollo que supone el párrafo siguiente, comienza a crecer y crecer hasta convertirse en un obstáculo insalvable. Y entonces, sin previo aviso, se presentan los temores: ¿Seré capaz de acabar este volumen antes de que acabe el año? ¿Finalizaré la obra completa antes de los 30? Es más, ¿Ojos de Jade, al completo, verá la luz algún día? Tic-tac, tic-tac... Y el tiempo pasa, con una rapidez insólita que escapa a mi comprensión, que no hace más que afianzar y proporcionar más peso a mis miedos.
Supongo que de eso trata esta bitácora, una vía de escape que me permita transcribir unas líneas después de otra jornada infructuosa. En cambio, también es posible que se pueda convertir en un caldo de cultivo que me provea de ilusión, ideas o material, para continuar con mi ardua labor. Confíemos que se trate más de lo segundo que de lo primero.
Asimismo, es más que probable que, en descuidos, se me escapen detalles relativos al volumen en ciernes. Esto lo digo más que nada por mi querida Askasha, que arde en deseos porque le entregue ya la segunda parte, pero hasta entonces no quiere saber nada en absoluto de lo que está ya escrito. Sé que hay más personas a la espera, lo cual supone un gran honor para mí, no lo digo por decir, en verdad lo siento así, pues si este proyecto nació con una idea (además de mitigar mi eventual decepción como lector), fue la de disfrutar a un tiempo de del viaje que supone escribirla, como la satisfacción de que otros disfruten al leerla. Eso es otro aspecto que tengo muy claro: el único motivo que me impulsaría a vender Ojos de Jade sería que así pudiera llegar a más personas, mas siempre bajo un precio simbólico (sin ánimo de lucro, que meramente costeara la publicación) y con la posibilidad de poder adquirir, siempre, la versión electrónica de manera gratuita. De momento, sólo por este medio, como eBook, ha sido como ha visto la luz el primer volumen de la obra; y probablemente al igual asi ocurra con el segundo. Del tercero (y en principio, final) ya se hablará cuando llegué el momento.
Y, en fin, que para tratarse de un post de relleno y apertura, ya me estoy extendiendo demasiado. ¡Espero que eso no suponga que esta noche tampoco sea capaz de avanzar ni una sola línea! Arff... qué desazón.
Ah, y como éste es tan buen momento como cualquier otro, dos cosas: Askasha, cari... ¡quiero a Dy! ¡Libérala de su secuestro! Y por otro lado: Therena, termíname a Ravnya, ¡please! Que la voy a necesitar en breve (espero que sea en breve...). ¡Gracias!
Venga, ¡manos a la obra!
P.D. Soy plenamente consciente de haberme basado un tanto en el Blog de Zaphyr Eyes a la hora de construirme esta mi bitácora. Qué puedo decir, es un código en el que he trabajado, que conozco bastante bien y del que me siento muy orgulloso. Si no hay ofensa, no es necesaria una disculpa. Una bitácora más en la familia de SilveryShadows.tk.
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